Zazen y Psicoterapia

Zazen y Psicoterapia
Meditación como práctica integrativa

Por Manuel J. Moreno
psicólogo – psicoterapeuta

«…a ningún psicoterapeuta que se haya esforzado seriamente por responder a la pregunta por el fin último de su terapia puede dejarle indiferente contemplar el resultado final al que aspira un método oriental interesado en <> el alma, es decir, en conducirla a su completud.» Como es sabido, en Oriente este problema ha consumido las principales energías de los espíritus más osados durante más de dos milenios, induciendo así a la creación de métodos y doctrinas filosóficas con qué solucionarlo que hacen sombra a todos los intentos occidentales de similar naturaleza.”

Carl Gustav Jung

Dos cuestiones iniciales:

¿Puede la meditación, y más específicamente el Zazen, entenderse como una herramienta psicoterapéutica válida y eficaz?
La segunda cuestión en realidad es o debería ser previa a la primera: ¿qué entendemos o cómo podríamos entender los desórdenes mentales o trastornos psicológicos?

Empezaré por esbozar de manera general la segunda cuestión, para luego volver a la primera.

(…)

Zen, satori, individuación. Acerca de la tradición Zen vista por C. G. JUNG

Este trabajo constituye una inmersión en el prólogo escrito por Carl Gustav Jung en 1939 con motivo de la edición alemana de “La Gran liberación”, obra del maestro zen japonés Daisetzsu Teitaro Suzuki, cuya primera edición fue publicada en Kioto en 1934. Pretendo con ello poner en valor la relevancia que aún revisten sistemas como el Zen como impulsores del desarrollo psicológico o madurez humanística.Jung aventura en el citado prólogo agudas reflexiones que buscan el acercamiento psicológico a la experiencia nuclear del Zen, denominada satori o iluminación. (…)

Cara a cara. La simetría en la relación terapéutica — (por Enrique Galán Santamaría)

(…) «…la psicoterapia, como hecho espiritual de Occidente en el hundimiento del orden simbólico cristiano, ha dado lugar a una revolución moral que ha fortalecido al individuo señalándole todo el poder inconsciente que la superstición, aunque se vistiera con los ropajes de la teología, estaba bloqueando, causando ese bloqueo la psicopatología que desencadenó su aparición histórica dentro de la psiquiatría y la neurología, y que hoy constituye una antropología plural y optimista, una imagen del ser humano que le permite ser más justo con lo que en otros momentos se adscribió a las imágenes de Dios. 

                  Pues no es que los dioses estén conformados a la imagen del hombre, como demuestran los hechos más explícitos, sino que lo divino en el hombre se manifiesta en su máxima inermidad, en su patología, que revela precisamente la represión de lo divino en él. Una divinidad abisal —inconsciente— que podemos llamar physis, logos, pneuma, telos, sentido, Dao o con los mil nombres de los dioses que han sido y serán, que expresan con su presencia —imaginal, emocional, filosófica, cotidiana— que por dolorosa que pueda resultar a veces, la libertad es el fenómeno humano por antonomasia. La psicoterapia, desde mi punto de vista clínico, es un dispositivo para desplegar esa libertad, también conocida como creatividad.»

El discurso político de la repetición

«La afirmación pura y simple, desprovista de todo razonamiento y de toda prueba, constituye un medio seguro para hacer penetrar una idea en el espíritu de las masas. cuanto más concisa sea la afirmación, cuanto más desprovista de pruebas y demostración, tanta más autoridad posee. (…) Los hombres de Estado que deben defender una causa política cualquiera, los industriales que hacen propaganda de sus productos mediante anuncios, conocen el valor de la afirmación. Sin embargo, esta última no adquiere influencia auténtica sino a condición de ser constantemente repetida y, lo más posible, en los mismos términos. NAPOLEÓN decía que no existe en retórica más que una figura seria: la repetición. Lo afirmado llega, mediante la repetición, a establecerse en los espíritus hasta el punto de ser aceptado como si fuese una verdad demostrada.»

G. Le Bon
-Psicología de las masas-

La firma: claves grafológicas

Resulta obvio para cualquier estudioso desprejuiciado que la escritura autográfica manifiesta conductas expresivas del carácter y el temperamento del sujeto que la produce, esto es, de su personalidad. Esta relación proyectiva no siempre resulta fácil de establecer en términos de fiabilidad, pero tradicionalmente ha sido y sigue siendo una importante fuente de información, y por ello de inteligencia en el ámbito de la psicología criminalística. En la perfilación conductual puede resultar de gran ayuda así como en el ámbito de la grafística forense, y contribuye con grandes ventajas sobre otras pruebas, a la evaluación psicológica.
Hablamos de la grafología psicológica y la grafística forense, hoy disciplinas objeto de formación especializada en las áreas de postgrado en diferentes universidades españolas como la UDIMA o la UAB.
La dimensión psicológica del acto escritural no siempre se ha tratado con la debida cautela, y abundan los tratados de terminología extemporánea, con poca base psicológica actualizada. Por otra parte, la mayoría de las publicaciones se ocupan de las distintas variables de la conducta escritural presentes en el texto común, y apenas existen trabajos que se ocupen del aspecto psicológico y legal más central del grafismo manuscrito: la firma.
Acaba de ser publicado por Ediciones Obelisco, el quinto volumen del psicólogo y grafoanalista Manuel J. Moreno, que nace con la vocación de llenar este vacío: “La Firma. Claves grafológicas para comprender nuestra personalidad”. A lo largo de sus diez capítulos, Moreno hace un recorrido amplio, bien fundamentado y generosamente ilustrado con ejemplos, de todos aquellos aspectos y variables que intervienen y caracterizan las formas prototípicas de firmar y rubricar. Los gestos gráficos más habituales en el combinado de firma-rúbrica y sus correlaciones con la tipología personal, actitudes habituales, complejos del carácter, valores y estados de ánimo, entre otros.
Un trabajo exhaustivo sobre el sentido expresivo de la propia firma autográfica, con escalas likert para un inventario o registro de las variables implicadas en el acto de firmar, un capítulo íntegramente dedicado a la autenticación de firmas en el ámbito judicial, otro dedicado al malestar con la propia firma o aspectos tan curiosos, como la fenomenología hipnótica, inconscientemente gestionada en la producción automática de escritura.

Acerca de la «pulsión opinativa»: ¿razonamos adecuadamente?

«(…) En momentos de fractura y desencuentro social como los que estamos viviendo en España, sería conveniente sopesar exigirnos una mayor objetividad en nuestro modo de razonar, valorando con honestidad los ingredientes que sazonan nuestros razonamientos, procurando ser más críticos y precisos con las palabras que empleamos, ampliando en definitiva nuestro horizonte de consciencia en relación a los motivos últimos que nos posicionan y determinan. (…)»

La teoría cuántica en la independencia de Cataluña (Por Sergio Colado)

«…Por tanto, mientras el sistema se ve influido por el pensamiento y éste, a su vez por el efecto de observación, se mantiene una realimentación continuada que provocan pensamientos duales y que sólo puede verse modificada en cuanto a la anulación de la observación hasta llegar a desaparecer por completo si el observador desaparece.
Pero, una vez anulada la consciencia colectiva, el pensamiento inconsciente sigue latente y preparado para manifestarse de nuevo conscientemente dependiendo de las variables de observación a las que se someta.»

“A veces los líderes realmente se creen que es cierto el veneno que vomitan. Así pues, intentan, y a veces consiguen, infectar a los demás con su propia patología mental. El odio, como cualquier otra infección, puede ser tan contagioso como cualquier agente patógeno provocado por bacterias o virus de tipo biológico. Tiene como efecto la extensión de un virus mental.”

Robert J. Sternberg

CATALUNYA: de la tensión inconsciente al conflicto disociativo

Pág. 36 de "El Comercio", Lunes 9 de Octubre de 2017 “Lo inconsciente es el intermediario general entre los hombres. En cierto sentido es lo uno, que todo lo abarca, o lo psíquico que es común a todos." C. G. JUNG Resulta característico y verdadero desde todo punto de...