Cara a cara. La simetría en la relación terapéutica — (por Enrique Galán Santamaría)

(…) “…la psicoterapia, como hecho espiritual de Occidente en el hundimiento del orden simbólico cristiano, ha dado lugar a una revolución moral que ha fortalecido al individuo señalándole todo el poder inconsciente que la superstición, aunque se vistiera con los ropajes de la teología, estaba bloqueando, causando ese bloqueo la psicopatología que desencadenó su aparición histórica dentro de la psiquiatría y la neurología, y que hoy constituye una antropología plural y optimista, una imagen del ser humano que le permite ser más justo con lo que en otros momentos se adscribió a las imágenes de Dios. 

                  Pues no es que los dioses estén conformados a la imagen del hombre, como demuestran los hechos más explícitos, sino que lo divino en el hombre se manifiesta en su máxima inermidad, en su patología, que revela precisamente la represión de lo divino en él. Una divinidad abisal —inconsciente— que podemos llamar physis, logos, pneuma, telos, sentido, Dao o con los mil nombres de los dioses que han sido y serán, que expresan con su presencia —imaginal, emocional, filosófica, cotidiana— que por dolorosa que pueda resultar a veces, la libertad es el fenómeno humano por antonomasia. La psicoterapia, desde mi punto de vista clínico, es un dispositivo para desplegar esa libertad, también conocida como creatividad.”

La serotonina y los dos cerebros

“La serotonina, o 5-HT, también denominada enteramina o amina intestinal, es el neurotransmisor principal en el llamado segundo cerebro, el Sistema Nervioso Entérico, y uno de los más importantes en el Sistema Nervioso Central: el primer cerebro o cerebro propiamente dicho. Tener en mente sus funciones y su metabolismo, reconocer los síntomas derivados de su déficit funcional y saber cómo y cuándo aumentar su actividad, ya sea por métodos farmacológicos o no farmacológicos, nos ayudará a entender lo que está pasando en las “tripas” y en las emociones de nuestros pacientes, y, por tanto, a poder mejorar sus síntomas y su calidad de vida. En el artículo, se revisan los conocimientos actuales sobre el papel de aquella en la fisiología intestinal y en el estado de ánimo, así como la implicación de su transportador, el SERT, en la fisiopatología del Síndrome del Intestino Irritable, condición en la que se están utilizando, con aceptables resultados, los Inhibidores Selectivos de la Recaptación de Serotonina. Finalmente, se refieren diferentes formas de elevar los niveles de serotonina de forma no farmacológica (con la dieta, el ejercicio físico y la meditación o Mindfulness), en línea con la Medicina Naturista, en un intento de mejorar con ello algunos de los síntomas del Síndrome del Intestino Irritable.
Palabras clave: serotonina, sistema nervioso entérico, inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina, síndrome del Intestino Irritable, medicina naturista. (…)”

Consciencia y desarrollo espiritual. Con motivo de reseñar la obra: «Zen en la plaza del mercado»

Moreno, MJ. Consciencia y Desarrollo espiritual. Con motivo
de reseñar la obra: «Zen en la plaza del mercado». MEDICINA NATURISTA · 2018; Vol. 12 · Nº 2 pag 7-9.

El Mito del Mal

“Tendemos a considerar el mito como un embuste, fantasía o creencia errónea. Sin embargo, lo mítico nos permite conectar con realidades que no sabemos bien como explicarnos del todo, brindándonos un horizonte desde el que dialogar con lo simbólico, entendiendo por ello, el eco de realidades primordiales y constitutivas.

´El mal´ es uno de esos mitos humanos fundamentales alusivo de una realidad recurrente que se nos representa, una y otra vez, a lo largo de la experiencia cotidiana, despertándonos a un universo que sabemos está “ahí”, en algún recodo de nuestra circunstancia vital, tanto en lo colectivo como en lo personal. (…)”

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Mario A. Tagle y Babé: semblanza de un quijote cubano en Avilés

“Esta noche le diré a la cuidadora qué ropa quiero ponerme para el funeral”, me espetó hace unos días tras celebrar mi presencia en la residencia de ancianos en la que llevaba unos días instalado. “¿De qué funeral hablas, Mario?”, le pregunté sorprendido; “del mío”, me contestó, sonriente.

No hacía muchos días que había asistido sobrecogido a una intensa crisis delirante de mi anciano amigo, de 93 años, en la que desesperaba mediante sollozos y sórdidos quejidos, buscando al capitán de un barco que venía en su busca, y en el que no lograba embarcar. Esa tarde-noche logré calmarlo mediante palabras de afecto y sugestiones que lo sumieron agotado en el sueño y la calma. Rosa, la persona que lo cuidaba por entonces, me informó que se había despertado eufórico, diciéndole que finalmente había logrado embarcar, y que pudo comer y dormir durante el viaje…”

Dime cómo firmas y te diré quién… te crees

“(…) El dato grafológico dominante de esta firma está en el sobrealzamiento de una zona media radicalmente angulosa, característica de una personalidad excesiva, egocéntrica, inflexible. El talante relacional se basa en la disposición dominante, desconfiada, extrema.

La sobreocupación espacial que apreciamos en el folio firmado testimonia ambición y pretenciosidad. La página en blanco sobre la que tiene lugar la conducta escritural representa simbólicamente lo espacio-temporal del mundo, la circunstancia vital, el entramado social y personal en el que nos desplegarnos según nuestras peculiares disposiciones personales. (…)”

El discurso político de la repetición

“La afirmación pura y simple, desprovista de todo razonamiento y de toda prueba, constituye un medio seguro para hacer penetrar una idea en el espíritu de las masas. cuanto más concisa sea la afirmación, cuanto más desprovista de pruebas y demostración, tanta más autoridad posee. (…) Los hombres de Estado que deben defender una causa política cualquiera, los industriales que hacen propaganda de sus productos mediante anuncios, conocen el valor de la afirmación. Sin embargo, esta última no adquiere influencia auténtica sino a condición de ser constantemente repetida y, lo más posible, en los mismos términos. NAPOLEÓN decía que no existe en retórica más que una figura seria: la repetición. Lo afirmado llega, mediante la repetición, a establecerse en los espíritus hasta el punto de ser aceptado como si fuese una verdad demostrada.”

G. Le Bon
-Psicología de las masas-

La firma: claves grafológicas

Resulta obvio para cualquier estudioso desprejuiciado que la escritura autográfica manifiesta conductas expresivas del carácter y el temperamento del sujeto que la produce, esto es, de su personalidad. Esta relación proyectiva no siempre resulta fácil de establecer en términos de fiabilidad, pero tradicionalmente ha sido y sigue siendo una importante fuente de información, y por ello de inteligencia en el ámbito de la psicología criminalística. En la perfilación conductual puede resultar de gran ayuda así como en el ámbito de la grafística forense, y contribuye con grandes ventajas sobre otras pruebas, a la evaluación psicológica.
Hablamos de la grafología psicológica y la grafística forense, hoy disciplinas objeto de formación especializada en las áreas de postgrado en diferentes universidades españolas como la UDIMA o la UAB.
La dimensión psicológica del acto escritural no siempre se ha tratado con la debida cautela, y abundan los tratados de terminología extemporánea, con poca base psicológica actualizada. Por otra parte, la mayoría de las publicaciones se ocupan de las distintas variables de la conducta escritural presentes en el texto común, y apenas existen trabajos que se ocupen del aspecto psicológico y legal más central del grafismo manuscrito: la firma.
Acaba de ser publicado por Ediciones Obelisco, el quinto volumen del psicólogo y grafoanalista Manuel J. Moreno, que nace con la vocación de llenar este vacío: “La Firma. Claves grafológicas para comprender nuestra personalidad”. A lo largo de sus diez capítulos, Moreno hace un recorrido amplio, bien fundamentado y generosamente ilustrado con ejemplos, de todos aquellos aspectos y variables que intervienen y caracterizan las formas prototípicas de firmar y rubricar. Los gestos gráficos más habituales en el combinado de firma-rúbrica y sus correlaciones con la tipología personal, actitudes habituales, complejos del carácter, valores y estados de ánimo, entre otros.
Un trabajo exhaustivo sobre el sentido expresivo de la propia firma autográfica, con escalas likert para un inventario o registro de las variables implicadas en el acto de firmar, un capítulo íntegramente dedicado a la autenticación de firmas en el ámbito judicial, otro dedicado al malestar con la propia firma o aspectos tan curiosos, como la fenomenología hipnótica, inconscientemente gestionada en la producción automática de escritura.