Mirlos de Ávalon

UNA MIRADA PROPIA

Dime cómo firmas y te diré quién… te crees

«(…) El dato grafológico dominante de esta firma está en el sobrealzamiento de una zona media radicalmente angulosa, característica de una personalidad excesiva, egocéntrica, inflexible. El talante relacional se basa en la disposición dominante, desconfiada, extrema.

La sobreocupación espacial que apreciamos en el folio firmado testimonia ambición y pretenciosidad. La página en blanco sobre la que tiene lugar la conducta escritural representa simbólicamente lo espacio-temporal del mundo, la circunstancia vital, el entramado social y personal en el que nos desplegarnos según nuestras peculiares disposiciones personales. (…)»

La firma: claves grafológicas

Resulta obvio para cualquier estudioso desprejuiciado que la escritura autográfica manifiesta conductas expresivas del carácter y el temperamento del sujeto que la produce, esto es, de su personalidad. Esta relación proyectiva no siempre resulta fácil de establecer en términos de fiabilidad, pero tradicionalmente ha sido y sigue siendo una importante fuente de información, y por ello de inteligencia en el ámbito de la psicología criminalística. En la perfilación conductual puede resultar de gran ayuda así como en el ámbito de la grafística forense, y contribuye con grandes ventajas sobre otras pruebas, a la evaluación psicológica.
Hablamos de la grafología psicológica y la grafística forense, hoy disciplinas objeto de formación especializada en las áreas de postgrado en diferentes universidades españolas como la UDIMA o la UAB.
La dimensión psicológica del acto escritural no siempre se ha tratado con la debida cautela, y abundan los tratados de terminología extemporánea, con poca base psicológica actualizada. Por otra parte, la mayoría de las publicaciones se ocupan de las distintas variables de la conducta escritural presentes en el texto común, y apenas existen trabajos que se ocupen del aspecto psicológico y legal más central del grafismo manuscrito: la firma.
Acaba de ser publicado por Ediciones Obelisco, el quinto volumen del psicólogo y grafoanalista Manuel J. Moreno, que nace con la vocación de llenar este vacío: “La Firma. Claves grafológicas para comprender nuestra personalidad”. A lo largo de sus diez capítulos, Moreno hace un recorrido amplio, bien fundamentado y generosamente ilustrado con ejemplos, de todos aquellos aspectos y variables que intervienen y caracterizan las formas prototípicas de firmar y rubricar. Los gestos gráficos más habituales en el combinado de firma-rúbrica y sus correlaciones con la tipología personal, actitudes habituales, complejos del carácter, valores y estados de ánimo, entre otros.
Un trabajo exhaustivo sobre el sentido expresivo de la propia firma autográfica, con escalas likert para un inventario o registro de las variables implicadas en el acto de firmar, un capítulo íntegramente dedicado a la autenticación de firmas en el ámbito judicial, otro dedicado al malestar con la propia firma o aspectos tan curiosos, como la fenomenología hipnótica, inconscientemente gestionada en la producción automática de escritura.

Acerca de la «pulsión opinativa»: ¿razonamos adecuadamente?

«(…) En momentos de fractura y desencuentro social como los que estamos viviendo en España, sería conveniente sopesar exigirnos una mayor objetividad en nuestro modo de razonar, valorando con honestidad los ingredientes que sazonan nuestros razonamientos, procurando ser más críticos y precisos con las palabras que empleamos, ampliando en definitiva nuestro horizonte de consciencia en relación a los motivos últimos que nos posicionan y determinan. (…)»

“A veces los líderes realmente se creen que es cierto el veneno que vomitan. Así pues, intentan, y a veces consiguen, infectar a los demás con su propia patología mental. El odio, como cualquier otra infección, puede ser tan contagioso como cualquier agente patógeno provocado por bacterias o virus de tipo biológico. Tiene como efecto la extensión de un virus mental.”

Robert J. Sternberg

Cuadernos de ZEN (I)

CUADERNOS DE ZEN (I)
Grupo Zen D. T. Suzuki —Gijón · Asturias—
OCTUBRE 2017

Kim Jong-un: ¿inflación inconsciente?

«Uno de los fenómenos psíquicos más autodestructivos y de mayor repercusión negativa en el desarrollo de la personalidad (proceso de individuación), fue alertado y advertido de forma reiterada por el perspicaz psicólogo helvético: la temible inflación inconsciente.
Se trata en efecto de un proceso inconsciente caracterizado por la pérdida de objetividad del yo, en tanto que principio de realidad (o consciencia), al contacto fascinado con la potente energía psíquica inconsciente que procede de las estructuras más primitivas o arcaicas de la psique atemporal, a la que Jung aplicó el término de inconsciente colectivo, un fenómeno psicopatológico, desgraciadamente común, y que en cierto sentido equivale a una “posesión”.
Cualquier discurso emocionalmente excesivo y sobre-excitado, característico de esta clase de estados y procesos, deja rápidamente entrever la ceguera cognitiva y demagógica por la que deambula el sujeto inflacionado… »